English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Gadget creado por www.Vivirsencillamente.com
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLOS. Mostrar todas las entradas

CHINCHON


Chinchón es un municipio español que se encuentra en el sureste de la Comunidad de Madrid, en la comarca de Las Vegas, a cuarenta y cuatro kilómetros de la capital.

Sus coordenadas son 40º08' norte 3º26' oeste. Forma parte de la llamada Comarca de Las Vegas.

Desde Madrid se puede llegar a Chinchón por la A-3 tomando el desvío de la M-307, poco antes de llegar a Arganda. Desde allí se toman las carreteras M-311 y luego la M-313 hasta Chinchón. También se puede acceder por la A-4, tomando el desvío de la M-404, poco después de Valdemoro, que nos lleva por Ciempozuelos y Titulcia hasta Chinchón.

ALBARRACIN


Albarracín es una localidad y municipio del suroeste de la provincia de Teruel, en la comunidad de Aragón, España. Cuenta con 1.097 habitantes (INE 2009).

La localidad es Monumento Nacional desde 1961 y se encuentra propuesta por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la belleza e importancia de su patrimonio histórico.

Toponimia

Se encuentra situada cerca de la antigua ciudad romana de Lobetum. Los árabes llamaron al lugar Alcartam que se derivaría del antiguo topónimo de Ercávida, pasando a denominarse más tarde como Aben Razin, nombre de una familia bereber, de donde se derivaría su nombre actual. Otros opinan que el término "Albarracín" se derivaría del celta alb, 'montaña', y ragin, 'viña', 'uva' o del antropónimo Razin.

Geografía

Albarracín y su muralla

El casco antiguo se encuentra construido sobre las faldas de una montaña, rodeada en casi su totalidad por el río Guadalaviar. Al norte se encuentra la sierra de Albarracín y al sur los Montes Universales. Parte de su término municipal está ocupado por el Paisaje protegido de los Pinares de Rodeno.

VERIN


Verín es una pequeña ciudad de la comunidad autónoma de Galicia y municipio de España, localizado en el sureste de la provincia de Orense, a orillas del río Támega. Es conocida por sus aguas minerales: Fontenova, Cabreiroá, Sousas, por el castillo que lo preside, Monterrey, y por su parador nacional.

Limita al norte con el municipio de Castrelo del Valle, al este con el municipio de Villardevós, al sur con Portugal, al oeste con el municipio de Oímbra y al noroeste con el municipio de Monterrey.

Este municipio está situado en el cuadrante sudoriental de la provincia, lindando por el sur con la frontera portuguesa. Tiene una superficie de 93,9 kilómetros cuadrados. La villa, localizada en el corazón de la fértil comarca del Valle de Monterrey, surgió al pie de una importante fortaleza medieval y constituye uno de los principales y más prósperos núcleos urbanos de la provincia.

ALEDO


Aledo es un municipio español situado en la Región de Murcia. Cuenta con 1.053 habitantes (INE 2010).

Monumentos religiosos

Iglesia de Santa María

Castillo de Aledo

El Castillo de Aledo, estratégicamente situado entre las sierras Espuña y de la Tercia, se sitúa, al igual que el nucleo urbano de Aledo, sobre un macizo escarpado, delimitado en 3 de sus 4 lados por los barrancos de Borrazán al oeste, La Fontanilla al este, y la rambla de los Molinos al sur.
Fue construido en la Alta Edad Media por los musulmanes para favorecer la defensa de un enclave de gran valor, un altozano en la falda meridional de Sierra Espuña que vigila un amplísimo territorio, principalmente el valle del Guadalentín, pasillo de comunicación entre Levante y las tierras del Reino de Granada. En días claros se llega a divisar incluso la costa mediterránea.
Debido a la importancia estratégica del mismo, para poder abastecerse ante posibles asedios la propia construcción original incluía un sistema de abastecimiento de agua.

En 1088, el noble castellano García Giménez tomó el castillo de Aledo aprovechando el desconcierto musulmán tras la caída de Toledo (1085) y las disensiones entre los gobernadores murcianos y el emir sevillano, iniciando así el hostigamiento de los territorios andalusíes durante años.


La primera campaña árabe contra Aledo fracasó estrepitosamente y fue una de las causas que decidió al califa almorávide a iniciar la conquista definitiva de Al-Andalus, incorporándola como provincia a su imperio. Finalmente en 1091 tropas norteafricanas sometieron la plaza de Aledo.

Una vez incorporada la Taifa de Murcia a la Corona de Castilla, Aledo pasó a pertenecer a la Orden de Santiago, bajo cuyos auspicios se reconstruyó la Torre del Homenaje, que es el componente más conspicuo y visitado de la fortaleza que hoy es observable. Todo el conjunto está declarado Bien de Interés Cultural por la disposición adicional segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del patrimonio histórico.

Como municipio enclavado en las proximidades de Sierra Espuña, difruta de una flora y vegetación característica del piso mesomediterráneo. El sustrato es fundamentalmente calizo, con algunos enclaves silíceos de esquistos, argilitas y margas. Posee un ombrotipo semiárido-seco, con 300 mm de pluviosidad.

Vista de Sierra Espuña desde el Valle del Guadalentín.

El componente principal de la formación boscosa es el pino carrasco, Pinus halepensis, fruto de la repoblación planificada por Ricardo Codorniú Stárico, si bien a alturas mayores se encuentra pino ródeno o Pinus pinaster y pino blanco o Pinus nigra. Además, algunos ejemplares de olmo o Ulmus glabra, cedro o Cedrus atlantica, ciprés o Cupressus arizonica, sabina mora o Tetraclinis articulata y el ciprés Cupressus sempervirens pueden ser abundantes puntualmente fruto de esta acción de la ingeniería de montes.

Existen carrascales de encina o Quercus rotundifolia, carrasca o Quercus faginea, coscoja o Quercus coccifera, Viburnum tinus, madroño o Arbutus unedo, lentisco o Pistacia lentiscus, olivilla o Phillyrea angustifolia, madreselva o Lonicera implexa, Bupleurum fruticosum, etc. Entre los matorrales, son frecuentes Ononis fruticosa, el romero o Rosmarinus officinalis, Coronilla juncea, Coronilla minima, distintos tipos de jaras como Cistus clusii, Cistus albidus o Cistus salviifolius, terebinto o Pistacia terebinthus, falsa marihuana o Helleborus foetidus; Stachys circinata en roquedos, etc.

La fauna de mamíferos de gran tamaño se ve definida por la presencia de jabalíes, zorros y arruis o Ammotragus lervia, estos últimos introducidos con fines cinegéticos, de origen norteafricano.


Ver mapa más grande

ZAFRA


Zafra es una ciudad española perteneciente a la provincia de Badajoz (Comunidad Autónoma de Extremadura).

Está situada al suroeste de la provincia, siendo uno de los municipios más importantes de ésta, cabeza industrial de la comarca de Zafra - Río Bodión y la capital del sur de Extremadura. Se espera que en los próximos años llegue a duplicar su población debido a su estratégica situación en el centro de un importante nudo de comunicaciones que unen varias capitales provinciales y regionales: Badajoz, Mérida, Sevilla, Huelva y Córdoba.

En octubre de 2007 fue seleccionada, junto a otras 19 poblaciones del Viejo Continente, para formar parte de la película documental Pueblos de Europa, lo que la convierte en una de las pocas localidades españolas en formar parte de ese proyecto audiovisual.1

Es cabeza y sede del Partido judicial de Zafra.

En los alrededores hay restos de villas romanas que rememoran la legendaria Segeda, a la que se atribuyó el origen de la ciudad. El territorio que actualmente pertenece a Zafra estuvo encuadrado durante el periodo romano en la Baetica, así como buena parte del sur de la actual provincia de Badajoz y la mayor parte de Andalucía.

En la época medieval Zafra se sitúa en la línea fronteriza que dividía los reinos taifas de Sevilla y Badajoz, por lo que en 1030 se construye con fines defensivos un castillo en la Sierra del Castellar y que el geógrafo hispano-musulmán Al-Bakrí reconocía en 1094 con el nombre de Sajra Abi Hassán. Los árabes nombraron a la ciudad Safra, Çafra, de la cual deriva la actual Zafra.
Durante la reconquista fue conquistada dos veces, una primera en 1229 por el rey leonés Alfonso IX, pero no sería hasta 1241 cuando definitivamente la conquistaría el rey Fernando III el Santo en una campaña de conquistas por la actual Extremadura, descritas en la Crónica General de España de Alfonso X el Sabio.

Pero el verdadero momento cambiante en la historia de Zafra llega en 1394 cuando Enrique III dona a la ciudad a Gomes I Suárez de Figueroa, quien hasta entonces había sido camarero de la Reina e hijo del Gran Maestre de la Orden de Santiago.
El segundo titular del señorío, Don Lorenzo II Suárez de Figueroa, empieza poco a poco a hacer de Zafra el centro del Señorío de Feria. Continuó la construcción de la muralla, empezada a construir por su padre, la cual tenía como función tanto la defensa como la fiscalización de los vecinos, comerciantes y viajeros; la construcción duró desde 1426 hasta 1449. También en 1437 mandó construir uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, el Alcázar, el cual sería su residencia. Además fundó el hospital de Santiago (en esa época llamado de la Salutación) y acabó el Monasterio de Clarisas de Santa María del Valle, que se convertiría en el panteón del linaje. En 1460, Enrique IV otorgó al señorío categoría de condado, sumando Lorenzo II Suárez de Figueroa a sus posesiones las villas de Alconera y La Morera.

En el siglo XVI y XVII la ciudad se fue modernizando, ejemplo de lo cual es la conversión del Alcázar en un palacio más acorde de los nuevos gustos de los Austria o la conclusión de una nueva iglesia mayor que se elevará a Colegial Insigne (Iglesia de la Candelaria). Toda esta modernización comienza cuando el quinto conde de Feria, Gomes III Suárez de Figueroa y Córdoba, es ascendido a duque y grande de España en 1567, por sus contribuciones a la política de Estado de Felipe II.

En el siglo XVII, el Ducado de Feria fue anexionado por el Marquesado de Priego y en el siglo XVIII quedó integrado en el Ducado de Medinaceli.

Zafra siempre ha sido una ciudad industrial y comercial que servía como proveedora a todo su contorno, el cual se dedicaba mayoritariamente a la agricultura y la ganadería. Base del comercio son la ferias y mercados que se celebran por San Juan desde 1395 y por San Miguel desde 1453. Estas ferias propiciaron una burguesía comercial tanto local como importada (caso de los cameranos, un grupo de ganaderos de la Sierra de Cameros de La Rioja que se asentó en la ciudad desde el siglo XVI y que controlaron durante más de dos siglos su comercio y los cargos concejiles).

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 es sede y cabecera del Partido judicial de Zafra.3 En el censo de 1842 contaba con 1075 hogares y 5280 vecinos.4

A mediados del siglo XIX disminuye el término del municipio porque independiza a La Lapa.5

En 1882 el rey Alfonso XII le concedió el título de ciudad con el lema de "Muy noble y muy ilustre Ciudad de Zafra".

En consideración a sus contenidos, en 1965 la población fue declarada Conjunto Histórico Artístico de Interés Nacional, tratamiento que ya ostentaba el Alcázar desde 1931.


Conquista americana

La contribución de Zafra a la conquista americana fue extraordinaria ya que 221 de sus habitantes pasaron a la conquista del Nuevo Mundo e intervinieron en todo el continente americano desde Carolina del Sur, en los actuales Estados Unidos (con la expedición de Hernando de Soto) hasta los confines del territorio chileno.

Entre los naturales de Zafra que más se distinguieron en la Conquista de América en el siglo XVI, ha de citarse a Pedro Arias de Almesto, o Pedrarias de Almesto, quien participó en la jornada doradista del río Amazonas como secretario de Lope de Aguirre, y después que vencieron al tirano en Barquisimeto, Pedraías regresaba a España y escribía una interesante y detallada crónica de aquella aciaga empresa. En la “Aventura del Amazonas”, Pedrarias de Almesto nos relata sorprendentemente el triste final de Pedro de Ursúa y de los demás personajes que fueron sucumbiendo bajo la lucura del tirano Aguirre.

Otro de los personajes destacados que nacieron en Zafra es Hernando de Santana, soldado que interviene en la conquista de Yucatán con Francisco de Montejo y después pasaba al norte del territorio colombiano donde fundaba la ciudad de Valledupar.

Por otro lado tenemos a Juan Jaramillo de Andrade, que llegaba a Colombia a finales del siglo XVI, y a quien podemos considerar como a uno de los genuinos representantes de esa sociedad colonial que se creaba a finales del mencionado siglo.


Ver mapa más grande

SOLSONA


Solsona es un municipio de Cataluña, España. Perteneciente a la provincia de Lérida, es la capital de la comarca del Solsonés. Es también cabeza de partido judicial y sede de obispado. Le fue concedido el título de ciudad por Felipe II.

Limita al N con el municipio de Lladurs, al E, SE, S, SO y O con el municipio de Olius. Es conocida por su riqueza cultural y su patrimonio histórico. La imagen prerrománica de la Mare de Déu del Claustre, como patrona de Solsona, y las seculares Fiesta Mayor y el Corpus, asi como el Carnaval, son algunos de sus principales alicientes.

Lugares de interés

Catedral de Solsona.

Catedral: Se conoce la existencia de una primera iglesia prerrománica en el 977. La primera iglesia románica se consagró en el año 1070 y se tiene constancia de que era un templo de reconocido interés en su época. De la misma época se conservan actualmente los tres ábsides, el campanario y algunos elementos del claustro, y también la antigua bodega y el comedor de los canónigos, hoy habilitados para otros fines. La catedral actual es de estilo gótico y se empezó a construir a finales del siglo XIII y se terminó en el XVII.

El altar principal está dedicado a la Asunción de María. A la izquierda del transepto se sitúa la antigua parroquia con un altar dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Justo al lado del mismo se sitúa la capilla de la Mare de Déu de la Mercè (Virgen de las Mercedes), con un importante y destacado retablo barroco obra del escultor catalán Carles Morató.

A la derecha del transepto se venera la Mare de Déu del Claustre (Virgen del Claustro), una imagen románica de piedra del siglo XII. Es la patrona de la ciudad y se trata de una de las esculturas más importantes del románico catalán.

En cuanto a la ornamentación exterior del edificio, destacan también los dos entradas. La principal, del siglo XVII, y la lateral que había sido la entrada inicial en el templo del año 1070 y en el siglo XVIII se sustituyó por una actual, dedicada a Sant Agustí (San Agustín) conservándose algunos elementos de la antigua entrada románica. Es de destacada mención el camarín de la Mare de Déu del Claustre realizado a principios del siglo XX, que sigue una línea novecentísta con algunos elementos del modernismo.

Portales y murallas de la ciudad: A medida que Solsona iba creciendo se construyeron unas primeras murallas en el siglo XI, que fueron substituidas en el siglo XIV por otras, de las que hoy en día quedan restos dispersos en distintos emplazamientos como es el caso de las tres torres de la zona del Vall Calent (Av. Mare de Déu del Claustre) donde se puede observar que se han abierto ventanas y terrados en las mismas como integración de la antigua muralla en edificaciones residenciales realizadas al largo del siglo XX. Para acceder al recinto amurallado se abrieron portales que se cerraban al anochecer con puertas de madera y se abrían al empezar el día.

En la actualidad se conservan tres portales intactos, el portal de Llobera, el portal del Castell (del Castillo) y el portal del Pont (del Puente), éste último de ornamentación neoclásica.

El portal del Pont (portal del Puente), se terminó en el año 1805, y se convirtió en la principal entrada de la ciudad después de construirse un puente de piedra de doce arcadas a finales del siglo XVIII. En el siglo XVII, en época de peste, se abrió el actual portal de Llobera para que entrásen sólo los que eran naturales de Solsona como medida de protección. Sobre la entrada de dicho portal se construyó al siglo XVIII una capilla, hoy existente, dedicada a Santa Anna (Santa Ana).El portal del Castell (portal del Castillo) tiene éste nombre debido que el primer castillo de Solsona se situaba al lado de dicho portal. Los antiguos señores feudales hacían solemnemente su entrada por este lugar, jurando previamente que harían guardar los privilegios y costumbres de Solsona. Hasta el siglo XVIII el portal del Castell era la principal entrada de la ciudad.

Palau Episcopal de Solsona.

Palacio Episcopal y Museo Diocesano y Comarcal de Solsona: El actual Palacio Episcopal (Palau Episcopal en catalán) se construyó al siglo XVIII por parte del obispo de Solsona, Rafael Lasala, sobre el que fue el antiguo monasterio. Su fachada principal constituye uno de los ejemplos más destacados del neoclásico catalán, junto con la fachada del Palau de la Virreina (Palacio de la Virreina) de Barcelona.


Dentro del Palacio Episcopal se encuentra la residencia del obispo de Solsona, los servicios de la Curia Diocesana, el Archivo de la Diócesis, una sala que se utiliza para realizar exposiciones, conferencias o conciertos y también el Museo Diocesano y Comarcal. En éste se pueden visitar diferentes salas dedicadas desde la prehistoria hasta al siglo XX, pasando por importantes colecciones de arte románico, gótico, renacentista y barroco.

La Plaça Major: La plaça Major (plaza Mayor) es la plaza principal de la ciudad. Se trata de una plaza caracterizada por los porches de las casas que hay. En la misma las principales calles de la ciudad se encuentran: el carrer del Castell (calle del Castillo), el carrer de Llobera (calle de Llobera) y el carrer de Sant Miquel (calle de San Miguel). Es el punto donde se realizan los actos más destacados de las fiestas más importantes celebradas en Solsona: La Festa Major (Fiesta Mayor) y el Corpus y el Carnaval, así como otros acontecimientos como ferias y el mercado semanal de los martes y viernes.

De los edificios de la plaza, destaca el de ca l’Aguilar (casa Aguilar), que fue en su tiempo una casa señorial de sucesivas dinastías de mercaderes y nobles.

Torre de les Hores: En castellano, torre de las horas, situada en el medio del carrer del Castell, está fechada antes de 1500 y tenía inicialmente dos campanas, una para tocar a fuego, a somatén y que anunciaba la hora de reunión del Consejo que gobernaba la ciudad, mientras que la otra se utilizaba como reloj.

Actualmente sirve de reloj, pero destaca el papel que toma durante el Carnaval, donde se cuelga, durante la semana que se feseja, un asno de cartón en un acto que se denomina la penjada del ruc (colgada del asno). Ésta costumbre recuerda una leyenda que dio el mal nombre de mata-rucs (mata-asnos) a la gente de Solsona.

Plaça de Sant Joan: Si la plaça Major resulta ser la plaza principal de la ciudad, la plaça de Sant Joan (plaza de San Juan) es la plaza más emblemática. En ésta se encuentra una bella fuente, del siglo XV, que era la antigua fuente principal de Solsona. Antiguamente en este lugar se producían las ejecuciones y los ahorcamientos. Por eso en el siglo XVIII se levanto sobre la fuente un templete donde se ubicó una capilla dedicada a San Juan Bautista, santo que fue decapitado según cuenta su historia.

En la plaza se encuentra una placa con un poema dedicado a la misma titulado “Record de Solsona” escrito por Josep Maria de Sagarra, conocido escritor catalán que pasaba temporadas en una casa de la plaza.
Destacan los edificios de la misma, que en su tiempo albergaban importantes casas solariegas de las más importantes famílias de Solsona.

La Casa de la Ciutat: La Casa de la Ciutat (Casa de la Ciudad) es el edificio que alberga la sede del Ayuntamiento de Solsona y su entrada y fachada principal se encuentra en el carrer del Castell. El edificio es una construcción de principios del siglo XVI, de un estilo que transita entre el gótico y el renacimiento. Era una antigua casa de mercaderes.

En su interior se albergan diferentes equipamientos municipales como la Oficina de Atención al Ciudadano, los Servicios Técnicos, de Servicios Sociales, etc. También es el lugar donde reside la alcaldía y el Pleno Municipal. En la fachada se encuentra un escudo perteneciente a la familia del mercader de la casa original y otro, posterior, que resulta ser el escudo de la ciudad.

El Palau Llobera: Francesca de Llobera, hija de mercaderes, en su testamento del año 1411 dejó su legado para la construcción de un hospital para pobres, el actual Palau Llobera (Palacio Llobera). El edificio cambió de uso pasando por ser un hospital, un colegio de dominicos, una universidad literaria, un seminario, una escuela parroquial y en la actualidad es la sede del Consejo Comarcal del Solsonès.
Destaca su fachada y su pequeño claustro, elementos que recuerdan la antigüedad del edificio.

Otros puntos de interés de la Ciudad: Destacan otros puntos de interés como es el caso de las otras fuentes más características de la ciudad en la plaça de la Catedral y la plaça de Sant Isidre, el Hotel Sant Roc, un renovado hotel de construcción modernista, la plaça del Camp i el passeig a partir de los cuales la antigua ciudad se extendió, y a las afueras destaca el Parc de la Mare de la Font, donde uno se siente envuelto por la naturaleza a escasos kilómetros de Solsona.


Ver mapa más grande

TARAMUNDI


Los primeros signos que demuestran la existencia de vida humana en el concejo se remontan a tiempos epipaleolíticos, como lo demuestran los restos de las necrópolis tumulares hallados en las estribaciones de la Sierra de Ouroso y los montes de Pereira y Navallo.

De la época de dominación romana, quedan en el concejo diversos topónimos como los nombres de O Castro en Ouria y O Castros en Taramundi, que fueron habitados por egobarros, y que fueron fundados para trabajar las explotaciones auríferas en la zona. Durante el siglo pasado, y en relación con esta etapa histórica fueron halladas varias medallas de bronce correspondientes a la época de dominación del emperador Nerón.


De las épocas de la monarquía Asturiana, de la alta y baja edad media, pocas cosas podemos aportar. Lo más destacable y verdaderamente más importante fue la pertenencia del concejo al poderoso y vasto territorio de Castropol hasta el siglo XV. Durante este tiempo todos los alcaldes, administradores y jueces de las distintas alcaldías pertenecientes a Castropol se reunían en el campo de Tablado donde recibían órdenes del poder episcopal. Pero toda esta dependencia de Castropol acabó con la desamortización llevada a cabo por el rey Felipe II a raíz de tener que sufragar los gastos acarreados por las distintas contiendas en las que estaba inmiscuida la corona Española. Por esta causa vende a las gentes de los pueblos las antiguas concejalías obispales, consumándose en Taramundi este hecho con la venta en 1584 de las parroquias de San Martín de Taramundi y San Julián de Ouria, adquiriendo la promesa de que nunca más sería separado de la corona. En junio de 1584 se eligieron un regidor y tres concejales, dos por Taramundi y uno por Ouria, que elaboraron las primeras leyes del concejo, contando para ello con la participación de varios vecinos comisionados. Algunas de estas ordenanzas estuvieron en vigor hasta el año 1783.


El siglo XVIII viene marcado por una incipiente y fructuosa industria ferrícola, como así lo demuestran los seis mazos de espalmar y las fraguas reconocidas en el catastro de Ensenada. En el siglo XIX esta industria sufre un proceso de cambio, teniendo que convertirse en una producción mucho más específica como consecuencia de la moderna siderurgia que se instala en el norte del país. Hoy en día todavía se trabaja en esta rama del trabajo, conservando viejas tradiciones y elementos que hacen que Taramundi produzca unas excelentes navaja y cuchillos, objeto de compra para el turismo que asome por aquí.



Ver mapa más grande

NAJERA


Los estudios arqueológicos señalan una densa ocupación prehistórica de los cerros que bordean la ciudad actual y de los situados en su término municipal, al menos desde la Edad de Bronce. Durante la Edad de Hierro se aprecia un continuado proceso de concentración de la población que desembocará en la aparición de poblados más complejos compuestos por viviendas rectangulares parcialmente excavadas en la roca, construidas con entramados de madera y adobes (Cerro Molino). Estos poblados celtibéricos que encuentran, y a veces destruyen, los conquistadores romanos se corresponden a los pobladores berones que citan las fuentes clásicas.

Durante el periodo romano, la Nájera actual forma parte de Tritium Magallum (Tricio), localidad situada a dos kilómetros, en la proximidad de la cual se han encontrado abundantes alfares y restos de Terra sigilata.

Durante el periodo musulmán se levanta un castillo refugio en la cumbre del cerro que domina Nájera, plaza que será fundamental en el control de La Rioja Alta y de la frontera cristiana.

Desde principios del siglo X se menciona Nájera en las narraciones sobre las continuas luchas entre moros y cristianos. A la población le dieron los árabes el nombre de Náxara (“Lugar entre peñas” o “Lugar al mediodía”) y a su río Nalia le llamaron Naxarilla.
[editar]Reino de Nájera - Pamplona, 923-1076

En el 923 el rey pamplonés Sancho Garcés I, en colaboración con Ordoño II de León, conquista Nájera y la Rioja Media y Alta, que deja bajo dominio de su hijo García Sánchez con la denominación de Reino de Nájera.

Tras la destrucción de Pamplona por Abderramán III en el 924 y la muerte de su padre al año siguiente, García Sánchez traslada su residencia a Nájera, en detrimento de Pamplona. Se denomina desde entonces rey de Nájera-Pamplona. García Sánchez desarrolló una activa política de repoblación de los nuevos territorios y favoreció con cuantiosas donaciones a los monasterios de la zona, especialmente a San Millán de la Cogolla.

La misma política mantendrá durante los primeros años Sancho Garcés II (970 - 994), pero las campañas de Almanzor le obligarán, al igual que a su hijo García Sánchez II el Temblón (994 - 1004), a firmar capitulaciones y pagar tributos a Córdoba.

Sancho III fue el gran impulsor de la ciudad de Nájera, donde celebró Cortes y otorgó el famoso fuero de Nájera, origen de la legislación navarra y base del derecho nacional. Favoreció las peregrinaciones a Santiago de Compostela, estableciendo albergues y hospitales, y convirtiendo a la ciudad en punto clave de la ruta jacobea del Camino de Santiago.

Tras la muerte de Sancho III se reparte su Imperio entre sus hijos García el de Nájera, Fernando I de Castilla, Ramiro I de Aragón y Gonzalo Sánchez, convirtiéndose Nájera en cuna de los reinos de Navarra, Castilla y Aragón, correspondiendo al primogénito, García Sánchez III (1035 - 1054), llamado el de Nájera por haber nacido y estar enterrado en la ciudad, los territorios patrimoniales de Nájera y Pamplona, así como la hegemonía política sobre los demás.
García el de Nájera extendió sus dominios por la Rioja Baja, conquistando Calahorra a la taifa de Zaragoza, fundó el Monasterio de Santa María la Real como sede episcopal, dotándola de numerosas propiedades. También creó la orden de caballería de la Jarra o de la Terraza, la primera de entre los reinos cristianos peninsulares; y favoreció los escritorios monásticos de San Millán, Nájera y Albelda. Murió en la batalla de Atapuerca (Burgos) en lucha contra su hermano Fernando I de Castilla, en septiembre de 1054.

Le sucede Sancho IV el de Peñalén (1054- 1076), que culmina las obras de Santa María la Real. En 1067 se celebra en el monasterio el concilio en el que se acuerda la sustitución del rito mozárabe por el romano. Unido a su primo sancho Ramírez de Aragón, hizo frente a los intentos anexionistas del rey de castilla. En junio de 1076, Sancho IV es asesinado por su hermano Ramón en Peñalén, actual Funes. Los conflictos que provoca este acontecimiento desembocan en la división del reino. La parte navarra quedó anexionada al Reino de Aragón. La tuvo Diego López I de Haro hasta 1113 en que Alfonso I de Aragón desposee a este de la tenencia de Nájera y pone en su lugar a Fortún Garcés Cajal, que la tendrá entre 1113 y la muerte del rey de Aragón. Tras la muerte del Batallador, Nájera, Calahorra y otros lugares fronterizos fueron incorporadas al reino de Castilla por Alfonso VI de León, que alegaba derechos hereditarios. Se pone fin de este modo al Reino de Nájera.
[editar]Otros sucesos

La integración en Castilla no supone, sin embargo, la pérdida de prestigio y peso político de Nájera. La ciudad jugará un papel importante en la vida política y económica castellana y será escenario de notables acontecimientos.

El 1 de mayo de 1217, doña Berenguela, apoyada por Lope Díaz II de Haro, cede la corona de Castilla a su hijo Fernando III, el Santo. La coronación tiene lugar en Nájera, en el punto del paseo de San Julián señalado por el correspondiente monumento conmemorativo, donde anualmente la ciudad festeja el hecho.


Nájera se vio envuelta en la lucha fraticida entre Pedro I, el Cruel, y Enrique de Trastámara. Uno de los enfrentamientos armados más sangrientos fue la Batalla de Nájera. El 3 de abril de 1367, Pedro I, apoyado por las tropas inglesas mandadas por el Príncipe Negro, derrota contundentemente a Enrique II. La ciudad sufre una dura represión que acentuará la fama de crueldad de Pedro I.

Juan II de Castilla la honró con el título de Ciudad en 1438.

Enrique IV de Castilla le concedió el apelativo de “Muy Noble y Muy Leal” en 1454. En 1465 Enrique IV hace donación de la ciudad de Nájera, de su castillo y fortaleza, a Pedro Manrique de Lara, conde de Treviño, esta donación fue confirmada en 1482 por los Reyes Católicos, que le otorgaron además, el título de Duque de Nájera. Los Manrique de Lara serán firmes partidarios de Isabel la Católica y posteriormente de su nieto Carlos I. Así lo demuestran durante la Guerra de las Comunidades.

En 1520 Nájera se suma al levantamiento comunero contra la política imperial de Carlos I. Los rebeldes toman el castillo de Malpica, asaltan el Alcázar y desde él bombardean la ciudad. El levantamiento es sofocado por las tropas de Antonio Manrique de Lara, segundo Duque de Nájera, a cuyo servicio se encontraba Iñigo de Oñez y Loyola.


Nájera recibió la visita de Carlos I el emperador en 1520, 1523 y 1542, y de su hijo Felipe II en 1592, de paso para las Cortes de Aragón en Tarazona.

Durante la Guerra de la Independencia Española contra las tropas de Napoleón fue ocupada por los franceses, que confiscaron bienes e impusieron fuertes contribuciones a los najerinos, saqueando cuanto de valor material y artístico hallaron en la ciudad, especialmente en Santa María la Real.



Ver mapa más grande

CONSUEGRA


Sobre el monte Calderico se asentaron en el siglo VI a. C. los primeros pueblos íberos, dada su importancia estratégica para la transhumancia.

Con las guerras púnicas se produce la conquista y asentamiento de una ciudad romana (la antigua Consaburum nombrada por Plinio), a los pies del Cerro Calderico, al ser abandonado el poblado situado sobre éste. Consuegra alcanzó un gran desarrollo, siendo la principal ciudad de la Carpetania, un punto clave en los caminos hacia el norte y el sur. Se construyeron puentes, vías, una presa y un acueducto. Consuegra es citada por autores clásicos como Tito Livio o Ptolomeo. Por ella discurría la calzada romana llamada "Vía Laminium".

La mayoría de la población hispana y goda permaneció con la llegada de los árabes. El castillo se remonta a esta época. En el año 1085 cae Toledoante Alfonso VI de Castilla. Parece que Consuegra había pasado a manos de Castilla en 1083. En el año 1097 moría en la Batalla de Consuegra el hijo de El Cid Campeador, Diego. En esta batalla, los ejércitos de Castilla mandados por el rey Alfonso VI, fueron vencidos por los almorávides al mando deYusuf ben Taxfin, cambiando de nuevo de manos. Fue reconquistada posteriormente por los cristianos.

En 1150 Alfonso VII entregó a su vasallo Rodrigo Rodríguez el castillo. En 1183 la población, junto a su alfoz, fue donada por Alfonso VIII, con la aprobación del papa Lucio III a la Soberana Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), que nombró a Consuegra cabeza del GranPriorato de Castilla y León, en La Mancha, tomando el castillo como sede, y otorgándola el Fuero de Consuegra, copia del de Cuenca. Destacó en esta época bajo su tutela la defensa tras la Batalla de Alarcos en 1195. Con la Batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, se estabilizó finalmente la zona.

Posteriormente se produjo la repoblación de Consuegra y su alfoz, otorgándose carta de población a las localidades de Madridejos, Alcázar de San Juan, Villafranca de los Caballeros, Camuñas, Urda, Tembleque, Turleque, Villacañas, Quero, Argamasilla de Alba, Herencia, Arenas de San Juan y Villarta de San Juan. Pasó a ser un mayorazgo de la realeza. Asimismo, la desamortizaciónen el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

Durante la Guerra de las Comunidades Consuegra, se mantiene fiel al rey Carlos I, que le concedió el título de Muy Leal. Durante esta guerra, las tropas mandadas por el Gran Prior derrotaron a los comuneros en Mora, donde se habían refugiado en la Iglesia Parroquial provistos de gran cantidad de pólvora, que éstalló como consecuencia del fuego de la batalla, pereciendo en ella los allí establecidos.

Fue residencia del Gran prior D. Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV y hermano de Carlos II, que reformó el Palacio, y consolidó las obras del Castillo.


Ver mapa más grande
Después de perder el favor de Carlos II, su valido Fernando de Valenzuela, vivió desterrado en el castillo.
Posteriormente, pasó a ser un mayorazgo de la realeza.

Durante la Guerra de la Independencia, el 22 de septiembre de 1809, tuvo lugar la Batalla de Consuegra, contra el ejército francés, en las que fueron derrotadas las tropas del Duque de Alburquerque, siendo ocupada la población por los franceses, que destruyeron la iglesia parroquial de Santa María la Mayor (Siglo XII), y fue quemado gran parte del archivo de la Orden de San Juan, que se encontraba en la nave del Castillo. Posteriormente, fue liberada por las tropas españolas al mando del General Elío.

La desamortización en el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

El 11 de septiembre de 1891 hubo una devastador desbordamiento del Amarguillo que destruyó los antiguos puentes romanos y que marcó la actual organización urbanística del municipio, en el que perecieron 360 personas.

El 27 de marzo de 1927, el rey Alfonso XIII, le otorgó el título de ciudad, del que le había despojado Alfonso VI, a raíz de su derrota de 1097.

Sobre el monte Calderico se asentaron en el siglo VI a. C. los primeros pueblos íberos, dada su importancia estratégica para la transhumancia.

Con las guerras púnicas se produce la conquista y asentamiento de una ciudad romana (la antigua Consaburum nombrada por Plinio), a los pies del Cerro Calderico, al ser abandonado el poblado situado sobre éste. Consuegra alcanzó un gran desarrollo, siendo la principal ciudad de la Carpetania, un punto clave en los caminos hacia el norte y el sur. Se construyeron puentes, vías, una presa y un acueducto. Consuegra es citada por autores clásicos como Tito Livio o Ptolomeo. Por ella discurría la calzada romana llamada "Vía Laminium".

La mayoría de la población hispana y goda permaneció con la llegada de los árabes. El castillo se remonta a esta época. En el año 1085 cae Toledoante Alfonso VI de Castilla. Parece que Consuegra había pasado a manos de Castilla en 1083. En el año 1097 moría en la Batalla de Consuegra el hijo de El Cid Campeador, Diego. En esta batalla, los ejércitos de Castilla mandados por el rey Alfonso VI, fueron vencidos por los almorávides al mando deYusuf ben Taxfin, cambiando de nuevo de manos. Fue reconquistada posteriormente por los cristianos.
En 1150 Alfonso VII entregó a su vasallo Rodrigo Rodríguez el castillo. En 1183 la población, junto a su alfoz, fue donada por Alfonso VIII, con la aprobación del papa Lucio III a la Soberana Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), que nombró a Consuegra cabeza del GranPriorato de Castilla y León, en La Mancha, tomando el castillo como sede, y otorgándola el Fuero de Consuegra, copia del de Cuenca. Destacó en esta época bajo su tutela la defensa tras la Batalla de Alarcos en 1195. Con la Batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, se estabilizó finalmente la zona.

Posteriormente se produjo la repoblación de Consuegra y su alfoz, otorgándose carta de población a las localidades de Madridejos, Alcázar de San Juan, Villafranca de los Caballeros, Camuñas, Urda, Tembleque, Turleque, Villacañas, Quero, Argamasilla de Alba, Herencia, Arenas de San Juan y Villarta de San Juan. Pasó a ser un mayorazgo de la realeza. Asimismo, la desamortizaciónen el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

Durante la Guerra de las Comunidades Consuegra, se mantiene fiel al rey Carlos I, que le concedió el título de Muy Leal. Durante esta guerra, las tropas mandadas por el Gran Prior derrotaron a los comuneros en Mora, donde se habían refugiado en la Iglesia Parroquial provistos de gran cantidad de pólvora, que éstalló como consecuencia del fuego de la batalla, pereciendo en ella los allí establecidos.

Fue residencia del Gran prior D. Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV y hermano de Carlos II, que reformó el Palacio, y consolidó las obras del Castillo.

Después de perder el favor de Carlos II, su valido Fernando de Valenzuela, vivió desterrado en el castillo.
Posteriormente, pasó a ser un mayorazgo de la realeza.

Durante la Guerra de la Independencia, el 22 de septiembre de 1809, tuvo lugar la Batalla de Consuegra, contra el ejército francés, en las que fueron derrotadas las tropas del Duque de Alburquerque, siendo ocupada la población por los franceses, que destruyeron la iglesia parroquial de Santa María la Mayor (Siglo XII), y fue quemado gran parte del archivo de la Orden de San Juan, que se encontraba en la nave del Castillo. Posteriormente, fue liberada por las tropas españolas al mando del General Elío.

La desamortización en el siglo XIX hizo que la Orden de San Juan abandonara el pueblo.

El 11 de septiembre de 1891 hubo una devastador desbordamiento del Amarguillo que destruyó los antiguos puentes romanos y que marcó la actual organización urbanística del municipio, en el que perecieron 360 personas.

El 27 de marzo de 1927, el rey Alfonso XIII, le otorgó el título de ciudad, del que le había despojado Alfonso VI, a raíz de su derrota de 1097.





BAÑOS DE LA ENCINA


Baños de la Encina se sitúa a los pies de las montañas de Sierra Morena, a unos 52 kilómetros de la ciudad de Jaén. Su casco antiguo está declarado Bien de Interés Cultural, siendo un punto destacado de varias rutas culturales como, por ejemplo, la Ruta de los Nazaríes o la Ruta de los Castillos y Batallas.

Al Castillo de Baños de la Encina se le conoce también como la “fortaleza de los siete reyes” por el número de monarcas que lo habitaron, Fernando el Católico, entre otros. Construido por los Omeyas en el siglo X, está almenado en su totalidad, tiene forma elíptica y cuenta con 14 torreones cuadrados, además de la Torre del Homenaje. Sin embargo, no es el único monumento de visita recomendada: la Iglesia de San Mateo, con su retablo grandioso y su bello sagrario; o la Ermita de Jesús el Llano, cuya sobriedad externa contrasta enormemente con la decoración interior barroca, son algunos ejemplos. El itinerario por la localidad, además, permite descubrir otros edificios significativos como el Ayuntamiento, que data del siglo XVI, o abundantes casas solariegas como el Palacio de los Molina de la Cerda, el Palacio de los Priores o la Casa de los Delgado de Castilla.

Su entorno natural es uno de sus muchos atractivos, ya que parte de su término municipal se encuentra incluido dentro del Parque Natural de la Sierra de Andújar.

http://www.bdelaencina.com/inicio/





Ver mapa más grande

SIMANCAS

Sobre el cauce del río Pisuerga queda el puente medieval, heredero del que prestó servicio a la calzada romana.

En el año 939 junto a los muros de la ciudad hubo una batalla entre las tropas cristianas de Ramiro II y el califa musulmán Abd al-Rahman III conocida como la Batalla de Simancas.

En 1813 hubo una nueva batalla de Simancas entre las tropas aliadas (españoles, ingleses y portugueses), mandadas por Wellington, contra las tropas de Napoleón, que se batían en retirada tras la batalla de los Arapiles.

Monumentos y lugares de interés

La iglesia de El Salvador preside la vista del casco del municipio.

Tiene la villa tres edificios principales, el uno la fortaleza o Archivo Real, labrado en sillería donde los Reyes de España, tienen su archivo de todos los papeles pertenecientes a su corona, y de todo el reino; así de patronato real, como de los caballeros de España, Nápoles, Sicilia. Sobre el río hay otro palacio grande y de hermosa vista; y en este se crio el emperador Ferdinando, hermano de Carlos V; pues aquí estaba cuando murió el Rey Católico su abuelo; y aquí vinieron la chancillería de Burgos a entregarse a él como consta de la historia de Carlos V, escrita por Prudencio de Sandoval su cronista. Y en el medio de la villa está la iglesia del Salvador, de hermosa y magnífica arquitectura de mármoles y bóveda de piedra como demuestra la misma fabª.

Tomado del manuscrito de Manuel Bachiller, 1755. Lamentablemente, el palacio sobre el río ha desaparecido actualmente, aunque desde allí se puede contemplar una magnífica vista.


Castillo de Simancas

En el siglo XV la familia Enríquez, Almirantes de Castilla, ejercían el señorío de Simancas. Reconstruyeron la vieja fortaleza árabe y de esta época es la capilla. Poco después, los Reyes Católicos la reclamaron para la corona y la convirtieron en prisión de Estado.

Aquí estuvo preso y fue ejecutado con garrote vil el obispo de Zamora, Antonio de Acuña, capitán comunero de Castilla. La ejecución fue ordenada por el alcalde Ronquillo en 1521, en uno de los cubos del castillo, llamado ahora, Torre del Obispo. Este personaje tomó parte activa en la batalla de Villalar. Los tres comuneros (Padilla, Bravo y Maldonado) fueron ejecutados al día siguiente de la batalla, pero él fue encerrado en la torre del castillo dándole la oportunidad de arrepentirse. No se arrepintió sino que estranguló al alcaide de la fortaleza y al tratar de huir fue capturado de nuevo; el alcalde Ronquillo ordenó su muerte.

Felipe II transformó el castillo en Archivo General del Reino, ahora conocido como Archivo General de Simancas, albergando uno de los archivos más importantes de Europa, con 35 millones de documentos. Las reformas que se hicieron dieron lugar al aspecto que tiene en la actualidad.

El edificio

El muro que lo rodea, los cubos, las almenas, el foso, la entrada y dos puentes son de la época medieval, finales del siglo XV. La capilla fue reformada por la familia Enríquez en el siglo XV; la actual es una reforma de los años 1950. Tiene una hermosa bóveda estrellada pintada, donde están representadas las armas de sus fundadores: Don Alonso Enríquez y Doña Mª de Velasco. Se conserva también la cámara de tormentos.

El castillo propiamente dicho se debe a las reformas del siglo XVI, de Juan de Herrera y Francisco de Mora. Se proyectó la linterna de la Torre del Obispo con forma acampanada. Hubo más reformas en los siglos XVII y XVIII.

Se han efectuado grandes e importantes obras para conservar el edificio como Archivo General. Entre otras estancias valiosas existe una cámara incombustible donde están la mayoría de los documentos.

Folklore y costumbres

Historia del tributo de las «Siete doncellas»

El rito del «paloteo» ante las Doncellas en el templete de la Plaza Mayor de Simancas

En el año 783, Mauregato (hijo bastardo de Alfonso I de Asturias) toma el trono asturiano con la ayuda de Abderramán I, con quien se compromete al pago del tributo de las cien doncellas por su colaboración. En el año 788, los Condes Don Arias y Don Oveco, se rebelaron contra el Rey Mauregato y lo mataron como venganza de haber otorgado a los moros el tributo de las cien doncellas. El rey Bermudo I, su sucesor, quiere acabar con el tributo, sustituyéndolo por un pago en dinero. A Bermudo le sucede Alfonso II, el Casto (791–842), quien rechaza también el tributo en dinero, y entra en batalla con los moros para evitar su pago, venciendo en la batalla de Lodos y matando al capitán moro Mugait, con lo que consigue su propósito.

Posteriormente Abderramán II, en tiempos del rey Ramiro I, se atreve a pedir de nuevo el tributo de las cien doncellas. Este hallándose en una situación de debilidad, y tras reunir a sus consejeros accede de nuevo al pago del tributo. Con el tributo vigente de nuevo, se da el hecho/leyenda de que, los de Simancas entregan las siete doncellas que les corresponden, con las manos cortadas. Se dice que las jóvenes, en un acto de gran valentía, decidieron cortarse las manos para evitar que se las entregara, algo que, según la leyenda, consiguieron. Como consecuencia de este hecho los cristianos salen a pelear con los moros, dándose la batalla de Clavijo. El ejército moro es vencido, y desaparece el tributo de las cien doncellas, instaurándose como agradecimiento el voto de Santiago.

El día 6 de agosto, se celebra la fiesta patronal del salvador, en la que rememora la historia de las doncellas de Simancas.

Cuarenta y una personas representan a mediados de julio, cada año desde la instauración de esta cita, en 1994, la Jura del Rey Ramiro II de León, que conmemora el hecho histórico de la batalla de Simancas, en la que las tropas cristianas derrotaron a las de Abderramán III, y el posterior juramento del monarca, que prometió a su pueblo no volver a utilizar a las jóvenes de Simancas como moneda de cambio ante las exigencias de los moros, una vez que ellas decidieron cortarse las manos para evitar ser entregadas.

La Jura es el cierre del ciclo de la leyenda de aquellas valientes doncellas, siete jóvenes que en este acto abandonan el papel que asumieron un año atrás para dejar paso, el 6 de agosto, a las siguientes doncellas, otras siete chicas que se vestirán los trajes medievales con los colores del arco iris en el «Requerimiento» —el alcalde de la Villa requiere a cada joven en su casa, en un acto tradicional que saca al pueblo a las calles— posibilitando así que el ciclo vuelva a comenzar.
Simancas revive de esta manera, año tras año, «una hermosa tradición cuya base es la leyenda astur-leonesa, con un fondo histórico, pero que el pueblo adorna a su manera», según Teresa Salvador, directora de la Asociación El Zancón, organizadora de las celebraciones y autora de la transcripción del resumen del manuscrito de Manuel Bachiller del siglo XVIII [1], que recoge el romance de las siete mancas, rehecho en 1982 a instancias del folklorista Joaquín Díaz.

Mientras el Requerimiento de las siete doncellas, que representa la elección y encierro de las jóvenes por parte del Rey a petición de Abderramán III, se celebra desde 1988, según un proyecto presentado al Ayuntamiento aquel año por la propia Teresa Salvador, la Jura, que supone el fin de la historia, una vez que tras su encierro las cautivas deciden cortarse las manos para evitar que los moros se las lleven, sólo tiene doce años de historia. «Queríamos que otro acto cerrase el ciclo de la leyenda, que se inicia cada verano en agosto y se cierra en junio, aunque este año ha habido que retrasarlo», continúa Teresa, «es como recrear una ilusión en la gente, para que se sepa lo que pasó».

Los simanquinos gustan de explicar que el nombre de la Villa nació precisamente de aquel acto heroico de las jóvenes del pueblo, puesto que el rey infiel, al verlas mutiladas, exclamó: «Si mancas me las dais, mancas no las quiero».


Danza de los Lazos

Existía en Simancas una interesante danza tradicional relacionada con la Pascua de Resurrección que fue especialmente celebrada a principios del siglo XX. Se llamaba danza de los Lazos y en ella intervenían 12 mozos del lugar. Iban ataviados con un atuendo especial que consistía en una camisa blanca, enaguas de mujer, zapatos y medias blancas con un lazo atado en la rodilla, una banda morada que le cruzaba el pecho y un gorro llamativo, muy alto y adornado con flores. Acompañaba a estos doce danzantes un personaje conocido como el Zárraga que llevaba un látigo con una pelota en el extremo. La danza comenzaba en la plaza Mayor donde el Zárraga anunciaba lo siguiente: Se va a echar un lazo a la salud del señor alcalde. A continuación recorrían las calles y se detenían ante determinadas viviendas que solían ser de los vecinos más ricos y generosos y allí bailaban el lazo y una vez terminado recibían un regalo en metálico.

El siglo XVIII viene marcado por una incipiente y fructuosa industria ferrícola, como así lo demuestran los seis mazos de espalmar y las fraguas reconocidas en el catastro de Ensenada. En el siglo XIX esta industria sufre un proceso de cambio, teniendo que convertirse en una producción mucho más específica como consecuencia de la moderna siderurgia que se instala en el norte del país. Hoy en día todavía se trabaja en esta rama del trabajo, conservando viejas tradiciones y elementos que hacen que Taramundi produzca unas excelentes navaja y cuchillos, objeto de compra para el turismo que asome por aquí.



Ver mapa más grande
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...